Una de las grandes preocupaciones de las fiestas de final de año es qué cocinar. Para muchos, es un problema que se resuelve fácilmente; para otros tantos, es un drama inmenso, porque se juntan las ganas de sorprender con las pocas de trabajar y dedicarle tiempo. Sea como sea, aquí os dejamos una pequeña guía sobre qué podéis preparar para alcanzar un resultado más que positivo en Navidades y dejar a todo el mundo con la boca abierta.

1. Poner una música agradable, motivadora y alegre que te acompañe durante el proceso de cocinar. Puedes elegir entre un amplio catálogo de posibilidades: desde los típicos villancicos o canciones festivas, hasta aquellos placeres culpables que jamás reconocerías escuchar en público. Regálate un momento musical solo para ti, ya sea con tu móvil, tu MP3 o con un altavoz bluetooth que puedas llevarte a la cocina. ¡Pero no te distraigas!

2. Busca una receta que se acomode a tus posibilidades y a tu presupuesto. Puedes salir de los habituales (pavo, cochinillo, cordero, gambas, mariscos...) y probar alguna receta exótica que sea sencilla. ¡Hay muchas de ellas! Sorprende con los intensos sabores de un Chana Masala, por ejemplo, un curry de garbanzos y verduras que puede ser inolvidable. O atrévete con un Vitello Tonnato (Vitel toné), una receta piamontesa de carne y una salsa de atún, anchoas y alcaparras que debería ser considerada como bien de la humanidad. Quizás te atreves con unos canelones rellenos de salmón y espinacas con nueces, o con una sopa tailandesa de pescado y leche de coco. Parece todo muy complicado, pero en Internet hay muchísimas recetas muy bien explicadas que pueden ayudarte a encontrar aquella que buscas. Nosotros te proponemos una:

Guiso de carne al vino tinto

Compra un kilo de morcillo (para 4-5 personas) y pídele al carnicero que te la corte en cubos pequeños; 3 cebollas, 6 zanahorias, 2 dientes de ajo, una taza de higos secos y 1 botella de buen vino tinto. Calienta el aceite en una olla profunda y saltea la carne hasta que esté dorada y bien sellada. Añade la cebolla cortada en juliana, el ajo picado y la cebolla en rodajas gruesas (de 1 centímetro, aproximadamente) y sigue cocinando durante 10 minutos. Vierte todo el contenido de la botella, añade los higos secos, un puñadito de sal y un vaso de agua del grifo. Tapa bien la olla y reduce el fuego al mínimo. Deja cocinar tranquilamente durante 3-4 horas, mirando de vez en cuando para comprobar que siempre haya líquido (es muy difícil que se evapore si sigues las instrucciones). Pasado el tiempo, comprueba que la carne esté muy blanda. Si no, déjala otros 30 minutos y vuelve a comprobar. Sírvela con cuscús, con quinoa, con arroz o con patatas asadas. ¡Verás qué éxito! Y casi sin trabajar...

3. Prepara tu casa y, sobre todo, tu mesa para celebrar. Aquí las opciones también son muchas, pero en estas fiestas te recomendamos que optes por lo tradicional: una comida o una cena cómodamente sentados. Los eventos tipo buffet no resultan muy cómodos para un evento familiar como este. En cuanto a la decoración, puedes optar por un look festivo o por cualquier otra temática, siempre en relación con la comida que vayas a servir. Deja volar tu creatividad, pero no pierdas de vista la simple premisa de que "menos es más". Piensa que debes dejar sitio para copas y vasos, para cubiertos, fuentes y también para botellas y jarras. No sobrecargues la mesa, pero cuida los detalles que hagan de esa comida un momento especial.

4. Para después de la comida, ten preparada alguna actividad divertida y grupal: un juego de mesa, un momento de reflexión, una película especial que sea del gusto del grupo con quien vas a compartir, etc. Puede resultar muy divertido, por ejemplo, hacer algo que requiera la participación de todos para alcanzar un objetivo, ya sea un puzle gigante o un juego del tipo "Escapa de la habitación", donde hay que encontrar pistas y resolver problemas entre todos para, quizás, encontrar el turrón escondido o los mejores polvorones y mantecados. ¡Será un momento lúdico inolvidable!

5. Deja participar a tus invitados. Es muy motivador hacer que la gente que compartirá contigo este momento pueda también lucirse con un buen vino, con un postre especial o llevando algo para poner en común con todo el grupo: un recuerdo, un bonito texto, el mejor chiste del año, un vídeo hecho para la ocasión, la música que acompañe la cena, etc. Así, además de facilitarte a ti la tarea, tendrás un compromiso por parte de los demás para que esa comida resulte inolvidable. ¡No olvides que es una época para celebrar, compartir y disfrutar!

6. Una vez que todo haya pasado, haz un balance de qué ha funcionado bien y qué no (aunque no debería fallar nada con esta guía), y empieza a pensar en la siguiente ocasión: Nochevieja, Año Nuevo o Reyes... ¡Quedan muchas fiestas por delante! Y, si nos ponemos, Carnavales o Semana Santa están a la vuelta de la esquina. Pero, sobre todo, recupérate de los excesos fácilmente: camina, haz algo de ejercicio, come ligero un par de días y ya estarás absolutamente en forma para la próxima celebración. ¡Felices fiestas!